martes, 17 de junio de 2008

La Autoestima


La etimología de la palabra autoestima viene del latín estimare que significa: “determinar el valor de”…”tener una opinión sobre”… La autoestima entonces sería “el sentimiento valorativo de nuestro ser”. En otras palabras tener un sentido claro de eficiencia personal y tener además, auto dignidad que es el sentido correcto del mérito personal.

Autoestima es amar y amarnos incondicionalmente. Es tener el correcto sentimiento de nuestra propia valía como persona. Como cristianos debemos recordar que Dios nunca nos excluye, debemos vivir consciente que somos hijos de Dios y que EL nos ha salvado, nos ha restaurado, nos ha curado todo nuestro ser. La Biblia clarifica y ejemplifica:

“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo…” 1 Tes. 5:23

Desgraciadamente, debido a la programación negativa recibida durante la infancia, la mayoría de la gente tiene pensamientos negativos de sí mismo y una muy baja autoestima, pero la buena noticia es que la autoestima se aprende, cambia y podemos mejorarla.

En cierta ocasión alguien dijo:”Si quieres que los demás cambien, primero has de hacerlo tú. Si quieres que los demás te amen, primero debes hacerlo tú, si quieres que los demás te respeten, primero debes respetarte tú”. Esta es una verdad indiscutible que debemos llevar a la práctica, porque si no me siento digno de ser amado, valorado y respetado, será difícil creer que alguien me lo haga.

Una persona con una buena autoestima no necesita competir, no se compara, no envidia, no se justifica por todo lo que hace, no actúa como “si pidiera perdón por existir”, no cree que está molestando o haciendo perder el tiempo a otros.

Debemos recordar que cada persona es única…que Dios no hace copias…Dios sólo hace originales, por lo tanto viva como alguien original y no muera como una copia o una imitación.

La reflexión de hoy…
1.  La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser.
2.  Recuerde que “todo lo podemos en Cristo que nos fortalece”. Fil. 4:13
3.  “Lo que cuenta no es lo que te sucede, sino como reaccionas ante aquello que te sucede”.
4.  Aprende a vivir conscientemente.
5.  Distingue tu propia voz de todas las demás.
6.  La autoestima es imposible sin aceptación de sí mismo.
7.  He sido creado a la imagen y semejanza de Dios.
8.  He sido creado un poquito inferior a los ángeles.
9.  Hoy es el mejor día de tu vida, pero mañana será mucho mejor.
10. “Si Dios con nosotros, quién contra nosotros”.


Si dudas de mis palabras, si dudas de tus valores, te invito a mirar al Hombre del Calvario, aquél que unió el cielo con la tierra en un madero de tormento y murió por ti y por mí.


Dr. Luis L. Gavin
Asesor Desarrollo Humano
Conferenciante Internacional
Avc_2mil@yahoo.com

1 comentario:

Liderazgo y Motivación dijo...

La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcétera y las experiencias que vamos adquiriendo.

Según como se encuentre nuestra autoestima, ésta es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciara la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota y el fracaso.